TRANSGRANCANARIA
Recorrerá los 42 kilómetros de una de las pruebas más duras.
Fiona se quedó el año pasado con las ganas de correr su primera Transgrancanaria. Cinco días antes de la carrera le dio un infarto cerebral. Tuvo suerte y la atendieron a tiempo. Todavía ingresada, sólo tenía una pregunta para el médico. Poco a poco y con mucho esfuerzo y rehabilitación comenzó a caminar. El siguente paso fue más difícil.
Los médicos coinciden en que su buena forma física le ha ayudado. Desde mayo está entrenando en la montaña. Y esta vez sí, correrá los 42 kilómetros desde el Garañón al Auditorio. Fiona dice que, desde que sufrió el ictus, aprecia más la vida y ha aprendido a tener más paciencia. Quiere ser un ejemplo y manda un mensaje a quienes han sufrido lo mismo que ella. El día de la carrera, su familia vendrá de escocia para apoyarle. Para ella atravesar la línea de meta será doblemente gratificante.