TIFÓN YOLANDA
Cientos de filipinos que viven en las islas siguen con impaciencia las informaciones que llegan sobre los efectos del tifón
Mantienen la esperanza de no encontrar a sus familiares entre los más de 10.000 fallecidos
Pueblos arrasados, ciudades borradas del mapa, hospitales y viviendas bajo las aguas. Las imágenes que dan la vuelta al mundo no dejan muchas esperanzas a quienes aquí esperan noticias de los suyos allá.
Con el país devastado las comunicaciones son imposibles, Francisca, Amelia y Marisel, como otros miles de filipinos en España buscan a través de internet y la televisión información sobre sus parientes, todas tenían a sus familias en las llamadas zonas cero, entre ellas tratan de darse ánimos.
Intentan mantener vivas las esperanzas aunque saben que se cifran en 10.000 los fallecidos y que allá por donde ha pasado Yolanda sólo ha quedado desolación.
Ya ha sido declarado la situación de calamidad nacional.