PILLADO IN FRAGANTI
Las competiciones oficiales congregan a muchos aficionados que no siempre cumplen las normas
El verano pasado un joven perdía la vida la noche previa al rally norte de Tenerife en una carrera ilegal
Rally de Granadilla, en las inmediaciones un taller organiza una fiesta del motor que incluye discoteca al aire libre, exhibición de coches y otras sorpresas que atraen a cientos de amantes del motor.
Alentado por muchos de los asistentes, uno de los participantes de la exhibición abandona la zona cerrada para realizar una particular demostración de sus habilidades al volante.
No es el único, otro conductor sale a exhibirse, esta vez haciendo trompos a unos metros de los espectadores hasta que le avisan de que pare, esta vez le han pillado. Pero lejos de amedrentarse por la presencia de la Guardia Civil, el conductor que incluso lleva la L sale del coche con esta actitud chulesca y entre aplausos. Nada tiene que ver con las competiciones deportivas pero por desgracia suelen ir de la mano. Y los protagonistas suelen responder a un perfil claro, gente joven que busca protagonismo.
Desgraciadamente no todos los casos acaban como este, unos cuantos puntos menos en el carné y una buena multa. El verano pasado un joven perdía la vida la noche previa al rally norte de Tenerife, era una carrera ilegal.