En los últimos cinco años se han perdido más de 300 conexiones semanales, sin embargo los precios no han subido tanto
109 euros por trayecto. Ese es el precio medio del billete de avión entre Canarias y Península, según el Ministerio de Fomento. Esto supone un encarecimiento del 1,7 por ciento desde la desaparición de la compañía Spanair hace dos años
No obstante, el Gobierno de Canarias parece no estar de acuerdo con estas cifras. Para el ejecutivo regional, el aumento de precios se ha disparado hasta un 50 por ciento en comparación con 2011. A ello también se le suma la pérdida de plazas de avión.
Entre los pasajeros, también hay quejas. Visitar a familiares, hacer una escapada o desplazarse por trabajo supone un elevado coste para sus bolsillos.
La manera de conseguir precios más asequibles es comprar el billete con antelación. La subida de precios también ha afectado a los vuelos entre las islas, que cuestan un 12 por ciento más. Fomento lo atribuye a la falta de competencia, tras la desaparición de Islas Airways.