EN CLAVE NACIONAL

Así es el barco de los sondeos petrolíferos

Vidina Espino ha podido subir a bordo del Rowan Renaisance para conocer de primera mano cómo son los trabajos que está realizando el buque

Ocho de la mañana.

aeropuerto de Lanzarote.Seis motores con la potencia de cien ferraris de fórmula 1, mantiene Rowan Reinaisance, en este punto exacto del Atlántico, en condiciones extremas, con olas de hasta 13 metros. Es fundamental que permanezca estable porque está conectado al fondo.

"La tubería grande es el Raiser que nos conecta desde el barco al fondo marino y la tubería fina que está a mi espalda es la tubería de perforación con la que perforamos el pozo".

De momento esta es la única broca que se ha utilizado y han conseguido avanzar con ella 600 metros a través del suelo marino, son casi 1.500 metros de profundidad si sumamos la lámina de agua. Desde esta cabina se pone en funcionamiento la gran torre de perforación, todo está prácticamente automatizado.

Y este es el cerebro desde aquí se controla la posición vía satélite y cualquier posible incidente.

"La redundancia de válvulas, sistemas y demás equipos para evitar que pase es total, hay equipos que están por duplicado o por triplicado, así que la posibilidad es prácticamente nula."

Un buque de la Armada vigila para que ningún otro barco invada la zona de exclusión marítima de una milla. Desde otra embarcación se observa el comportamiento de los cetáceos.

En el Rowan, donde ondea una bandera de Canarias, trabajan 200 personas, sólo cinco mujeres, de casi 20 nacionalidades por eso el idioma oficial es el inglés. Trabajan en turnos de 12 horas y viven aquí durante 28 días seguidos. En este trabajo en el mar, la vuelta a casa se hace en helicóptero.

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