ALONSO TERMINA SEXTO

Ricciardo se impone a los Mercedes en Canadá y logra la primera victoria de su carrera

Daniel Ricciardo entra en la historia de la F1 al ganar un GP de Canadá que nunca olvidará. El australiano suma la primera victoria de su carrera deportiva en una prueba en la que los Mercedes tuvieron problemas de potencia y en la que Hamilton tuvo que abandonar. El de Red Bull se impone al imperio plateado en un podio que completan Rosberg y Vettel. Alonso, con un F14 T que no fue competitivo, acabó sexto.

Qué espectáctulo. Que maravilla. Que inmensa carrera que se ha vivido sobre Canadá. Que bonita es la  F1 cuando todo se decide en los últimos metros. Cuando hay igualdad y cuando hay lucha y brega entre pilotos de más de un equipo. Y es que por fin tras siete carreras sufrieron los Mercedes. Por fin llegó el momento de que el plateado no fuera el color predominante del podio ni el del primer escalón. Porque no fue Hamilton. No fue Rosberg. Al final fue Daniel Ricciardo el que saboreó la dulzura del triunfo tras una inmensa prueba.

Tras un soberano show de pilotaje en Montreal. Porque la potencia sin control no sirve de nada, y en esta ocasión la de Mercedes, el poder superior de Mercedes, se descontroló. Quién se lo iba a decir a ellos cuando en la vuelta 40 iban de la manita y felices luchando entre ellos con una ventaja de casi medio minuto con el tercero. Quién les iba a decir que, en un par de giros, todo cambiaría.

Problemas para ambos. Problemas en el paraíso plateado. Problemas que acabaron con Hamilton perdiendo los frenos y fuera de carrera y con Rosberg en ella pero cediendo segundos y segundos ante sus perseguidores que, a falta de quince vueltas, estaban ya encima del alemán y dejando claro que los últimos giros de Canadá no iban a ser un paseo por el campo.

Enorme Ricciardo
No lo fueron. Para nada lo fueron. Ni para Rosberg ni para ninguno de los cuatro que le pelearon la victoria. Pérez sufrió lo suyo y tras una inmensa carrera en la que sólo hizo una parada, acabó sin sumar un solo punto por un tremendo golpe con Massa que acabó con ambos K.O. fuera de pista. Y Vettel, quejándose de la estrategia de un equipo que le ha dado cuatro Mundiales.

De un equipo que ha llevado a Daniel Ricciardo a lo más alto de Canadá. Que hizo que el australiano luciera la más amplia de sus sonrisas en un podio que siempre tendrá en el recuerdo. Con él, entre lágrimas y a buen seguro una inolvidable e indescriptible sensación, escuchando el himno de Australia, de su país, en la séptima carrera que corre con Red Bull.

Quién se lo iba a decir a él al comienzo de temporada. Quién le iba a decir que sería tercero del Mundial, tras los casi invencibles Mercedes, y que rara sería la carrera en la que fuese a terminar por detrás de un tetracampeón del mundo como es Vettel. Pero, otra vez, ha terminado por delante. Otra vez, ha mostrado su felicidad en un podio. Y por primera vez, ha ganado una carrera de F1, y eso que, por primera vez, no parecía contento debido a una clasificación en la que no se le vio muy satisfecho.

Ferrari, quién te ha visto y quién te ve
¿Y dónde estaba Ferrari? Pues atrás. Bastante atrás. Y es quién vio y quién ve ahora al equipo que no hace mucho dominaba con puño de hierro cada Mundial de F1. Este F14 T de nuevo parece ir para atrás en vez de para adelante en cada carrera y Canadá ha sido de nuevo otro golpe para la moral de todos los integrantes de la 'Scuderia'.

Ni siquiera el factor Alonso pudo evitar otra debacle roja. Raikkonen terminó en los puntos por los pelos, y por el toque de Pérez y Massa, y Fernando hizo lo que pudo para salvar los muebles. Lo habría logrado, y eso que en ningún momento el coche se mostró competitivo cediendo terreno hasta con los Toro Rosso, pero Jenson Button fue más listo y aprovechó la disputa del asturiano y de Hulkenberg por la quinta plaza para adelantar a ambos y dejar al bicampeón sexto. Ni el gran adelantamiento a Bottas es maquillaje suficiente.

Pinta mal la temporada en Maranello, y todavía quedan doce carreras por delante. El 2015 sigue estando todavía muy lejos como para tirar el año pero lo cierto es que poco se puede hacer ya en este Mundial. Mercedes está por delante de todos y tras ellos Red Bull y Williams ocupan el siguiente escalón. Así que cuando el plata falle ahí están los coches que más cerca están de ellos, que por desgracia para Ferrari no son los suyos.

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