Fernando Alonso, piloto de Ferrari, es de los que miran con gusto al cielo cuando llueve. Y es que el asturiano es uno de los que mejor maneja su monoplaza en pista mojada como nos ha demostrado, por ejemplo, en el GP de Malasia de 2012, cuando logró la victoria por delante de Sergio Pérez. El español se ha hecho todo un experto en temas meteorológicos, al menos experto para conducir en lluvia. Y a su repertorio quiere añadir el ser un experto en viento. Alonso sabe que empieza a ser uno de los factores más importantes como se vio en la clasificación de China.